miércoles 18 de agosto de 2010
Dos hombres
A uno de ellos se le permitía sentarse en su cama por una hora cada tarde para ayudar a drenar los fluidos de sus pulmones.
Su cama estaba junto a la única ventana del cuarto. El otro hombre debía permanecer todo el tiempo en su cama tendido sobre su espalda.
Los hombres hablaban por horas y horas. Hablaban acerca de sus esposas y familias, de sus hogares, sus trabajos, su servicio militar, de cuando ellos habían estado de vacaciones.
Y cada tarde en la cama cercana a la ventana, el que podía sentarse se pasaba el tiempo describiéndole a su compañero de cuarto las cosas que podía ver desde allá. El hombre en la otra cama, comenzaba a vivir, en esos pequeños espacios de una hora, como si su mundo se agrandara y reviviera por toda la actividad y el color del mundo exterior.
Se divisaba desde la ventana un hermoso lago. Cisnes, personas nadando y niños jugando con sus pequeños barcos de papel. Jóvenes enamorados caminaban abrazados entre flores de todos los colores del arco iris. Grandes y viejos árboles adornaban el paisaje y una ligera vista de horizonte en la ciudad podía divisarse a la distancia.
Como el hombre de la ventana describía todo esto con exquisitez de detalle, el hombre de la otra cama podía cerrar sus ojos e imaginar tan pintorescas escenas. Una cálida tarde de verano, el hombre de la ventana le describió un desfile que pasaba por ahí. A pesar de que el otro hombre no podía escuchar la banda, podía ver todo en su mente, pues el caballero de la ventana le representaba todo con palabras tan descriptivas.
Días y semanas pasaron. Un día, la enfermera de la mañana llegó a la habitación llevando agua para el vaso de cada uno de ellos, únicamente para descubrir el cuerpo sin vida del hombre de la ventana, que había muerto tranquilamente en la noche mientras dormía. Ella se entristeció mucho y llamó a los enfermeros del hospital para que sacaran el cuerpo.
Tan pronto como lo creyó conveniente, el otro hombre preguntó si podía ser trasladado cerca de la ventana. La enfermera estaba feliz de realizar el cambio; luego de asegurarse de que estaba cómodo, lo dejó solo. Lenta y dolorosamente se incorporó apoyado en uno de sus codos para tener su primera visión del mundo exterior. Finalmente tenía la dicha de verlo por sí mismo. Se estiró para, lentamente, girar su cabeza y mirar por la ventana que estaba junto a la cama. Vio una pared blanca.
El hombre preguntó a la enfermera qué pudo haber obligado a su compañero de cuarto a describir tantas cosas maravillosas a través de la ventana. La enfermera le contestó que el hombre era ciego y que de ninguna manera podía ver esa pared. Ella dijo, "Quizá solamente quería darle ánimo."
Hay una tremenda felicidad al hacer a otros felices, a pesar de nuestros propios problemas. Compartir las penas es dividir el sufrimiento, pero compartir la felicidad es duplicarla.
Si quieres sentirte afortunado simplemente cuenta todas las cosas que tienes y que el dinero no puede comprar.
viernes 30 de julio de 2010
¿Cómo formar hijos triunfadores?
Luís Baba Nakao (Marzo de 2007)
Hace unos siglos un famoso pensador griego dijo: "Lo único permanente es que vivimos en un mundo de cambios"
Debemos preparar a nuestros hijos para el mundo del futuro, no el mundo de nuestros padres ni el nuestro.. En este mundo actual lo determinante para triunfar será el carácter, no exactamente el conocimiento, como muchos pudiéramos creer. Tener temple, salir de fracasos adecuadamente, hacer de los fracasos un desafío y no una tragedia..., eso será lo que buscarán los seleccionadores de personal.
Para los trabajadores independientes será un auto requisito.
Un hijo forjará carácter si percibe claramente la autoridad de los padres. Con presencia de autoridad los niños y jóvenes a su vez actuarán con autoridad para resolver sus problemas; actuarán por determinaciones. Sin presencia de autoridad nuestros hijos serán débiles de carácter y actuarán por impulsos con los consecuentes problemas de adaptación.
¿Exceso de autoridad?
Siempre será mejor exceso que falta de autoridad. El límite de autoridad lo pone la siguiente regla: "La autoridad no debe humillar". Básicamente lo que es el niño o el joven hoy será el adulto del mañana. De vez en cuando hay que mirar al hijo como un adulto potencial.
¿Queremos que nuestros hijos no sufran?.
Entonces hay que prepararlos para sufrir. No podemos estarle evitando todo el tiempo todo posible sufrimiento ¿si no cuándo aprenderá? Debe comprender la muerte, los problemas de la vida, los problemas en el trato de sus congéneres. No debemos resolverles todos los problemas, hay que ayudarlos a que poco a poco los resuelvan ellos mismos. Nadie logra metas exitosas y duraderas sin un poco de sufrimiento. ¿Alguien imagina a un campeón de atletismo que no sufra para lograr sus marcas? Eso se aplica a todo tipo de campeón y a todo tipo de actividad. Siempre hay que pensar que, en parte, no queremos que ellos sufran para no sufrir nosotros, pero les hacemos un daño con miras al futuro.
Hay que enseñarles a hacer ESFUERZOS SUPLEMENTARIOS. Que sepan que siempre se puede un poquito más. Recuerda que nadie recoge su cosecha sin sembrar muchas semillas y abonar mucha tierra.
Es muy importante enseñarles a carecer, es decir a "sentir la falta de" y arreglárselas por sí mismos. Hay chicos que no juegan su deporte si no tienen zapatillas de "marca". Si no aprendes a carecer no aprendes a arreglártelas. Aunque tengamos para darles el 100%, los chicos deben saber el valor de las cosas. Si no lo hacen de chicos, les será muy difícil de adultos y allí sí que van a sufrir y nosotros también con ellos. ¿Cómo les enseñamos a carecer? ¡Dándoles un poquito menos de lo que necesitan! ¡No hay otra manera! Si no ¿cómo sienten la falta de? Así aprenden a apreciar lo que tienen. Aprenden a no ser ingratos. Aprenden a gozar de la vida porque muchas veces se goza en las cosas sencillas. Aprenden a no ser quejosos.
Una excelente escuela para aprender a carecer (sin morir en el intento) es la mesa del hogar, la comida. ¿Qué debemos darles de comer? ¡Lo que nosotros decidamos que es bueno para ellos! Es no sólo por su bien estomacal, sino que es una excelente forma de que aprendan a carecer, que no sean ingratos, que no sean quejosos. "Mami... no me gustan las lentejas". Si quieren hacerles un bien para la vida, denles las lentejas. Habrá berrinches, no se exalten (autoridad no es gritar), que no coma si no quiere, pero cuando le vuelva el hambre: ¡SORPRESA! ... ¡Las lentejas del refrigerador calentadas!
Parece increíble, pero si no hacemos este tipo de cosas no se podrá adaptar. La comida es una buena escuela del carecer, pues así no serán quisquillosos en sus relaciones sociales, en el trabajo y en el mundo real.
También hay que educarlos en el servicio. Una familia normal es un equipo de trabajo con pocas tareas: tender la cama, limpiar los cuartos, lavar los platos, pintar la casa, etc. Hay que educarlos para que realicen labores de hogar, aunque lo hagan mal al principio. Si no hacen este tipo de servicios luego tendrán problemas. Las escuelas más importantes de liderazgo del mundo enseñan a los jóvenes a carecer, para que sepan y entiendan el mundo y lo puedan liderar.
¿Mesadas? Que sean una cantidad fija, más bien, semanales y algo menos de lo que creen que necesitan. Así aprenden a administrar el dinero. Claro que se deben aceptar excepciones, pero conversadas serenamente.
Construyamos hijos luchadores, no debiluchos sobreprotegidos. Que se superen a sí mismos. Que tomen los problemas como desafíos para mejorar. Recuerden que nadie alcanza altura con un solo vuelo. También hay que ilusionarlos con ideales, metas futuras, sueños para que sean buenos de corazón. Importante también es estar convencidos de que triunfador no equivale a tener "dinero o propiedades" , triunfadores son aquellos que son felices con lo que hacen, con su vida. Solamente así podrán hacer felices a otros.
Los hijos con carácter templado, conocimiento del carecer, educados en el servicio y plenos de amor e ilusiones serán hijos triunfadores.
Los padres tenemos la gran responsabilidad de criar hijos que transformen nuestro país, en uno donde reine la libertad, la abundancia, la justicia y sobre todo la felicidad.
"El pesimista se queja del viento; el optimista espera que cambie; el realista ajusta las velas."
lunes 7 de junio de 2010
La paz interior (El poder de la oración)
La paz interior es subjetiva pero muy cierta, es el sentimiento bien fundado y de unión que tenemos cuando nos liberamos de las preocupaciones, del sufrimiento, el dolor, el estrés, el miedo y entonces somos conscientes de las incontables maravillas que nos ofrece la vida.
La paz interior llega cuando nos apartamos mental, emocional y hasta físicamente de los dramas mundanos, de los conflictos, de todo aquello que creemos erroneamente que debemos decir, hacer ó defender.
La paz interior se convierte en una realidad cuando decidimos trasladarnos de la ciudad de la tristeza y las preocupaciones a la ciudad de la tranquilidad y la dicha.
Si queremos llegar a esa ciudad, es necesario recorrer con éxito el camino que nos lleva a la paz interior y al hacerlo tendremos que desbaratar algunos de los obstáculos personales que nos subyugan, como lo son el miedo al futuro y las lamentaciones por el pasado.
Al salir de viaje hacia el encuentro con la paz personal debemos dejar los antiguos equipajes con sus monstruos adentro. El viaje completo a la paz interior empieza cuando evadimos los charcos de la envidia y del que dirán, los desvíos de la impaciencia y las calles sin salida de la terquedad y la ignorancia.
En este recorrido, la oración es una herramienta definitiva, fundamental para alcanzar la paz interior y para conservarla.
La oración entonces nos ayuda a trasladar nuestra atención al momento presente, a la paz de nuestra mente y espíritu, apartándonos de las ansiedades y de las actitudes defensivas que no nos permiten alcanzar un bienestar espiritual.
Que tal si paramos la batalla, al menos unos minutos cada día, hasta que un día la batalla desaparezca por completo. Destinar un rato cada día a la oración será el mejor de los remedios para todos los males del estrés y la ansiedad que enferman al hombre actual.
La oración y la reflexión nos llevarán a una nueva perspectiva. Nos daremos cuenta de que nuestros conflictos interiores no son eternos y entonces aquella energía que alimentó antes nuestra desgastadora batalla interna puede ser utilizada ahora para vivir y obrar positivamente.
Es cierto, a veces los quehaceres apurados de la vida cotidiana y los conflictos que cargamos nos consumen. Nos sentimos cansados y nuestra energía se fragmenta, por ello es inprescindible encontrar una base firme para nuestro bienestar. La Paz Interior es esa base.
La paz engendra energía. El aumento eficaz de energía física y espiritual es consecuencia de nuestro descubrimiento de la paz interior. Y su empleo más efectivo significa que tenemos menos probabilidades de derrochar sus preciosos recursos en preocupaciones, lamentos, culpas, indecisiones y estupideces.
La paz interior es la energía vibrante que puede curarnos individualmente y curar al mundo. Si nos tomamos en serio la búsqueda de la paz interior nos convertiremos en seres libres para ser felices y hacer felices a otros, especialmente a los que amamos.
Encontrar tu paz interior, es una responsabilidad para contigo mismo y para con el mundo.
Anónimo
martes 27 de abril de 2010
Hábitos que matan
Cuatro malos hábitos usuales _fumar, beber demasiado alcohol, inactividad y una mala dieta_ pueden hacer que las personas envejezcan 12 años, afirmaron expertos en un nuevo estudio.
Las conclusiones corresponden a una investigación que observó a 5.000 adultos británicos durante 20 años, y ponen de relieve una razón adicional para adoptar un estilo de vida más saludable.
Del total, 314 personas estudiadas incurrían en las cuatro conductas dañinas para la salud. De ellas, 91 perecieron durante el estudio, es decir el 29%. De las 387 personas más saludables sin ninguno de los cuatro hábitos, sólo 32 fallecieron, casi 8%.
Las conductas peligrosas examinadas fueron: fumar tabaco; ingerir más de tres bebidas alcohólicas al día los hombres, y más de dos las mujeres; hacer menos de dos horas de actividad física a la semana, y comer frutas y vegetales menos de tres veces al día.
Estos malos hábitos combinados aumentan de manera considerable el peligro de muerte, y quienes incurrían en ellos parecían 12 años más viejos que los del grupo más saludable, dijo la investigadora principal, Elisabeth Kvaavik, de la Universidad de Oslo.
El estudio fue difundido el lunes en la publicación Archives of Internal Medicine.
El grupo más saludable incluía personas que jamás habían fumado o que dejaron el hábito; abstemios, mujeres que ingerían menos de dos bebidas alcohólicas al día y hombres que bebían menos de tres copas; quienes hacían al menos dos horas de actividad física a la semana y quienes comían frutas y verduras al menos tres veces al día.
"No se necesita ser extremista" para estar en la categoría de las personas saludables, expresó Kvaavik. "Estos comportamientos (saludables) se acumulan, y juntos son bastante positivos. Para la mayoría de las personas debería ser posible seguirlos".
Por ejemplo, una zanahoria, una manzana y un vaso de jugo de naranja serían suficiente en cuanto a frutas y vegetales, señaló Kvaavik, quien dijo que estas cantidades son bastante modestas y menos estrictas que lo establecido en diversas guías de nutrición.
Las autoridades de salud de Estados Unidos recomiendan por lo general al menos el equivalente a cuatro tazas de fruta o vegetales al día para los adultos, según su edad y nivel de actividad, así como 2,5 horas de ejercicio a la semana.
Fuente:
http://mx.news.yahoo.com/s/ap/100426/salud/amn_med_malos_habitos
martes 13 de abril de 2010
Nunca te detengas
Pero lo importante no cambia; tu fuerza y tu convicción no tienen edad.
Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña.
Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida.
Detrás de cada logro, hay otro desafío.
Mientras estés viva, siéntete viva.
Si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo.
No vivas de fotos amarillas...
Sigue aunque todos esperen que abandones.
No dejes que se oxide el hierro que hay en ti.
Haz que en vez de lástima, te tengan respeto.
Cuando por los años no puedas correr, trota.
Cuando no puedas trotar, camina.
Cuando no puedas caminar, usa el bastón.
¡Pero nunca te detengas!
Teresa de Calcuta
viernes 9 de abril de 2010
Día 50 - Artículo interesante
Por: Katie Adams
Proporcionado por Investopedia
Al menos una vez en su vida -tal vez hasta una vez a la semana o, en todo caso, una vez al día- ha fantaseado con recibir una gran cantidad de dinero. ¿Qué haría si tuviera millones, o incluso miles de millones, de dólares? Créalo o no, hay millonarios y multimillonarios entre nosotros, que se hacen pasar por personas relativamente normales, comunes y corrientes. Déle un vistazo a algunos de los ricos más frugales del mundo.
Warren Buffett
Millones de personas leen los libros de Buffett y siguen todos los movimientos de su compañía, Berkshire Hathaway. Pero el verdadero secreto de la fortuna personal de Buffett podría ser su afición por la frugalidad. Buffett, cuyo valor se estima en $47 mil millones, evita las casas opulentas y los artículos de lujo. Él y su esposa siguen viviendo en su modesta casa en Omaha, Nebraska, que compraron hace más de 50 años a un precio de apenas $31,500.
Aunque ha cenado en los mejores restaurantes de todo el mundo, si tuviera que elegir, él optaría por una buena hamburguesa y unas papas fritas acompañadas de un refresco Coca-Cola Cherry bien frío. Cuando se le preguntó por qué no tenía un yate, respondió que "la mayoría de los juguetes son sólo una molestia". (Descubran cómo es que pasó de vender refrescos a comprar compañías y ganar miles de millones de dólares).
Carlos Slim
Aunque casi todo el mundo conoce a Bill Gates, el nombre de Carlos Slim rara vez le resulta conocido a la gente. Sin embargo, es un nombre que vale la pena conocer. Slim, originario de México, acaba de ser nombrado el multimillonario más rico del mundo -así es, más rico que el ultra famoso fundador de Microsoft. El valor de Slim supera los $53 mil millones y aunque podría pagar los lujos más extravagantes del mundo, rara vez se da esos gustos. Al igual que Buffett, no tiene ni un yate ni un avión y ha vivido en la misma casa durante más de 40 años.
Ingvar Kamprad
El fundador del fenómeno sueco de muebles Ikea alcanzó el éxito con mobiliario a precios accesibles para ensamblar en casa. Para Kamprad, descubrir formas de ahorrar dinero no es algo que hace sólo por sus clientes, sino que es un valor personal prioritario. Se le ha citado diciendo que "la gente Ikea no maneja automóviles llamativos ni se hospeda en hoteles de lujo". Eso también aplica al fundador de la compañía. Kamprad vuela en clase turista para sus viajes de negocios y cuando necesita moverse en la ciudad toma el autobús o maneja su auto de 15 años, un Volvo 240 GL.
Chuck Feeney
Crecer a la sombra de la Gran Depresión siendo un irlandés-americano probablemente explica en parte la frugalidad de Feeney. Con un lema personal de "mi propósito es trabajar duro, no volverme rico", el cofundador de Duty Free Shoppers se ha convertido discretamente en multimillonario, pero de forma todavía más callada ha donado casi todo su dinero a su fundación, Atlantic Philanthropies. Además de darle más de $600 millones a su alma máter, la Universidad de Cornell, ha entregado miles de millones de dólares para escuelas, departamentos de investigación y hospitales.
Reacio a gastar si no tiene que hacerlo, Feeney supera tanto a Buffett como a Kamprad en la categoría de donaciones de beneficencia, al otorgar más subvenciones que las fundaciones Ford y Bill y Melinda Gates. Usuario frecuente del transporte público, Feeney viaja en clase turista, compra ropa en tiendas al menudeo y no gasta dinero en zapatos, al declarar que "sólo puedes ponerte un par de zapatos a la vez". Crió a sus hijos del mismo modo; los hizo trabajar en los mismos empleos normales de verano que la mayoría de los adolescentes.
Frederik Meijer
Si vive en el Medio Oeste de Estados Unidos, es probable que haga sus compras en la cadena de supermercados de Meijer. Meijer tiene más de $5 mil millones y casi la mitad de su fortuna fue acumulada en el 2009, cuando el valor neto del resto de la gente caía en picada. Al igual que Buffett, compra automóviles a precios razonables y los usa hasta que dejan de funcionar y como Kamprad, elige moteles baratos cuando viaja por motivos de trabajo. También, al igual que Chuck Feeney, en lugar de gastar descuidadamente su riqueza, Meijer se centró en la idea del bien que puede brindarle a la comunidad.
En resumen
El secreto que nadie cuenta sobre algunas de las personas más acaudaladas del mundo es que rara vez actúan como tal. En lugar de gastar excesivamente, están ocupados descubriendo formas de ahorrar e invertir para tener todavía más en el futuro. Es un hábito en el que tal vez quiera pensar para poder ir creando su propia reserva de efectivo.
